Inis

54,95

Agotado

Descripción

Inis

Sumérgete en el mundo de las antiguas leyendas celtas. A la proa de tu barco sientes el cosquilleo de la anticipación por ver señales de tierra firme. A medida que tus ojos penetran la cada vez más fina niebla consigues distinguir la silueta de unas agrestes colinas. Has llegado a tu nuevo hogar. Ahora tus clanes podrán participar en una nueva era de prosperidad. Los Jefes rivales también están arribando a esas mismas costas y pronto llegará el momento de reunir a la Asamblea y elegir al Gran Rey de Inis.

¿Serás tú aquel que merezca ascender al trono?

Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 14 años y una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos.

Inis es un juego de mayorías ambientado en la época celta en el que cada jugador controla una serie de clanes que deberá ir desplegando y desplazando sobre el tablero mediante el uso de unas cartas. Estas cartas se organizan en tres mazos: las cartas de acción (que se reparten cuatro a cada jugador en cada ronda y se realiza un draft entre los jugadores), las cartas de territorio (asociadas a cada loseta de territorio y que se reciben al comienzo de cara ronda si el jugador domina dicho territorio) y las cartas de relatos (que se obtienen mediante efectos diversos de cartas y territorios, manteniéndose en mano hasta que se utilicen). Para ganar la partida un jugador debe cumplir al menos una de tres condiciones de victoria, habiendo declarado en la ronda anterior que se está en disposición de ganar la partida, de forma que el resto de jugadores tienen opción de intentar desbaratar la situación que provocaría el fin de la partida.

Las losetas de terreno tienen unos bordes irregulares pero que encajan entre sí y representan las distintas regiones en la que los clanes habitarán y combatirán. Cada loseta tiene un nombre determinado y, en casos puntuales, algún efecto asociado. Al comienzo de la partida se conformará un tablero con tantas regiones como jugadores haya en la partida, pero se podrá ir expandiendo añadiendo nuevas losetas, teniendo en cuenta que una loseta siempre deberá conectarse a al menos dos losetas ya presentes en la mesa. La primera condición de las condiciones de victoria que los jugadores pueden intentar cumplir es tener presencia en al menos seis territorios del tablero.

Sobre estos territorios los jugadores desplegarán Clanes, representados con miniaturas de un color sólido. Cada jugador dispondrá de doce miniaturas para toda la partida que podrá introducir al tablero y desplazarlas a través de sus regiones. Aquí hay dos conceptos importantes. El primero es el de la dominación. Un jugador dominará un territorio si posee un numero de clanes superior al de cualquier otro jugador. En caso de empate nadie domina el territorio. En segundo es los propios clanes actúan en la segunda condición de victoria, ya que un jugador debe intentar dominar seis clanes rivales, esto es, que en los territorios que domine, el resto de miniaturas sumen, en total, seis o más.

Existe otro tipo de construcción, las Ciudadelas, que, al igual que los santuarios, estarán limitadas en número a la hora de construirlas en las regiones. Las Ciudadelas cumplirán un papel defensivo a la hora de resolver combates en una determinada región, ya que los clanes presentes en dicha región podrán encontrar cobijo en ellas. Cada ciudadela permite proteger una miniatura de clan de un jugador que no fuese el instigador de la batalla. Los clanes protegidos no participarán en la batalla y podrán permanecer en la región. Hay una miniatura de ciudadela especial, de mayores dimensiones, que permitirá identificar qué región del tablero es la capital.

Para ganar la partida los jugadores deben declarar en la ronda previa que están en disposición de hacerlo al comienzo de la siguiente. Para ello se utilizan las Fichas de Pretendiente, siendo obligatorio que el jugador cumpla, en el momento de reclamar una de estas fichas, alguna de las tres condiciones de victoria establecidas. Varios jugadores pueden reclamar, en una misma ronda, un marcador de pretendiente, siendo el que más condiciones de victoria cumpla (o el que ostente el marcador del Brenn en caso de empate) el que se proclame vencedor.

Las tres condiciones de victoria suponen alcanzar la cifra mágica de seis en los tres aspectos ya comentados de forma individual: territorios, clanes y santuarios. Sin embargo, los jugadores podrán acumular Fichas de Logro, que aplicarán un descuento de una unidad sobre una de estas condiciones. Es posible acumular varias de estas fichas para aplicarlas sobre una misma condición o sobre varias, pero siempre teniendo claro que un logro solo puede aplicar a una única condición de victoria.

Inis es un juego de mayorías, es decir,  un diseño con un elevado nivel de interacción que obliga a batirse el cobre porque solo uno puede ser el que domine cada una de las regiones disponibles.

El primero punto original lo encontramos en el motor del juego, esto es, las cartas, y un interesante draft al estilo 7 Wonders pero con ciertos matices. Al comienzo de cada ronda se entregarán a cada jugador cuatro cartas de acción de color verde que tendrán que ir pasando a un jugador vecino hasta que se hayan reorganizado todas las manos. El detalle original es que la selección no es definitiva, y el haber escogido una determinada carta en una de las iteraciones del draft no obliga a mantenerla, pudiendo reincorporarla a la mano y seleccionando más de una carta de la mano que nos llegue. Es una sutileza clave, ya que es en este momento en el que proyectaremos nuestra estrategia para toda la ronda, intentando encontrar la combinación de cartas idónea para nuestros planes. Si tenemos una buena posición en una región, tal vez sea buena idea construir alguna ciudadela para asegurar la presencia de clanes ante un posible ataque rival. O tal vez sospechamos que algún jugador planea alguna jugarreta contra nosotros y nos interese guardarnos alguna carta cuyo efecto sea anular la acción de otro. En definitiva, que Inis tiene un punto estratégico que, si no domina, al menos si iguala a la componente táctica de este tipo de juegos.

El segundo punto original es el elemento que detona el final de la partida y, a su vez, sirve para determinar a un ganador. Este es la luz de este diseño. Y es que en Inis, para ganar una partida, debemos ser el jugador que más condiciones de victoria, de las tres posibles, cumpla al comienzo de una ronda. Y estas condiciones de victoria son muy simples. La primera, estar presente en al menos seis territorios del tablero (basta con un clan). La segunda, que entre los territorios en los que tenemos presencia (basta con un clan), contengan 6 o más santuarios. Y la tercera, que entre todos los territorios en los que dominemos (somos el jugador con más miniaturas en dichos territorios), haya 6 o más miniaturas de jugadores rivales. Tres condiciones de victoria en las que el posicionamiento en el tablero lo es todo.

También hay que destacar el sistema de combate, tan simple como efectivo. Son combates todos contra todos cuando un instigador decida que en una región toca molerse a palos. Antes, los jugadores que ya poseían clanes sobre el terreno tendrán la opción de resguardarlos si hay ciudadelas construidas para, a continuación, pasar a una serie de turnos alternados en los que cada jugador resolverá una maniobra. Solo hay tres maniobras disponibles: atacar a un jugador (que perderá de forma directa una miniatura a no ser que descarte una carta de acción), retirarse (a una región controlada por el propio jugador) o jugar una carta de proeza (si tenemos alguna en la mano que pueda aplicarse en este momento). Es un formato que se presta a la persuasión constante, intentando convencer a los rivales para que actúen de una u otra forma, recurriendo constantemente a argumentos del tipo “si no atacas a tal jugador en la siguiente ronda gana”.

Inis es un juego de mayorías peculiar, en el que todo gira en torno a un draft de un exiguo mazo de cartas (que le aporta un punto estratégico muy interesante) y un sistema de detonación de la partida que resulta tenso y muy original. Un diseño elegante y que se presta a desempolvar nuestras dotes persuasivas para intentar llevarnos el gato al agua. Las partidas serán rápidas, emocionantes, agiles y divertidas.

Por todo ello debemos considerar Inis un juego muy recomendable para los que disfruten de los juegos de mayorías.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Inis”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *