Great Western Trail

44,95

Great Western Trail nos convierte en empresarios ganaderos en el viejo oeste norteamericano. Nuestro objetivo será alcanzar el máximo prestigio posible mediante la entrega de cada vez mejores lotes de reses (representado por una mano de cartas) que puedan llegar a ciudades más importantes y obtener mayores beneficios. Para ello construiremos edificios, mejoraremos nuestras comunicaciones ferroviarias y ampliaremos nuestra plantilla de trabajadores. La mecánica principal del juego es un pick-up & deliver fusionado con construcción de mazos. A lo largo de unas rutas variables, los jugadores irán ejecutando acciones que les permitirán mejorar su mano de forma progresiva.

 

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Descripción

Great Western Trail no es un juego para los que sueñen con duelos al amanecer en el saloon. Este juego es del diseñador de Mombasa y se nota, y aquí la cosa va de optimizar nuestras acciones para conseguir hacer envíos a las ciudades más alejadas, o para llenar nuestro mazo de vacas bien hermosas, o construir los edificios más potentes, o hacer un poco lo que quieras, en plan caja de arena, que al final ya veremos qué planes han salido mejor. Y su punto fuerte es precisamente ese, que en cada partida puedes elegir, según la disposición inicial del tablero, los edificios que se vayan a poder construir en esa partida o, qué caramba, lo que te apetezca en ese momento, la estrategia a seguir, y trazarte un plan de esos que dan gustito cuando ves que todo se va encadenando perfectamente, y ya al final si eso comparamos puntos.

El juego nos ofrece entretenimiento para rato, ya que se trata de este tipo de juegos en los que ligeras variaciones en las decisiones de la partida global pueden suponer importantes cambios en la puntuación final. Y, una vez dominado, el juego fluye con un ritmo estupendo.

Sí que me parece destacable el uso que se hace de la mecánica de construcción de mazos. Es sutil e interesante, alejándose de los juegos que se basan casi exclusivamente en ellas. Ir moldeando el mazo y la mano para que, en cada iteración sobre el recorrido, lleguemos al destino con un lote más potente encaja muy bien y resulta de lo más interesante.

Un juego innovador en el que a pesar de tener un millón de cosas que tener en cuenta, todo tiene un sentido si te pones a mirarlo y nada da la impresión de estar ahí simplemente por añadir más complejidad. Hay tres aspectos principales a tener en cuenta (vacas, ferrocarril y edificios), cada una de esa cosas tiene un trabajador asociado y todo lo demás son ayudas puntuales. Y si quieres tener un juego durete en tu colección pero que tampoco te tenga cuatro horas sentado a la mesa, éste es bastante agradable de jugar una vez has superado la barrera inicial, el tema tiene sentido dentro de lo que cabe esperar de un juego de gestión de recursos y recolección de puntos y, quizá por tener una interacción bastante limitada, no escala nada mal, y gracias a la amplia variedad de acciones tiene una enorme rejugabilidad.