Doctor Panic

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28,90

Doctor Panic es un juego cooperativo pero por equipos. Divididos en grupos de 3 personas, cada equipo deberá colaborar para conseguir superar todas las pruebas en no más de 12 minutos. Solo si todos juntos lo conseguimos ganaremos la partida.

Juego familiar e infantil muy divertido que constituye una gran herramienta educativa para desarrollar en los niños la coordinación y el trabajo en equipo.

Descripción

Doctor Panic Coruña

El cirujano jefe es el encargado de poner orden en todo este desbarajuste. Sin revelar exactamente lo que se debe hacer en cada prueba, guiará a su equipo de excelentes cirujanos y así ayudar a sus pacientes.

El juego, además, dispone de una app que os ayudará a dar más emoción a la partida. La app servirá para controlar el tiempo, de manera que no os podréis pasar ni un minuto ¡que presión, eh! Además, en cualquier momento, una llamada del jefe os puede obligar a parar para hacer lo que os diga. También debéis vigilar con las paradas cardiacas, cuando un paciente se ponga mal también tendréis que deteneros para darle un masaje cardiaco.

Aquí no hay turnos de juego. Pasaremos de una prueba a otra frenéticamente hasta que las completemos todas.

Durante los 12 minutos se irán sucediendo como explicaba antes varias cosas, desde llamadas del jefe a paradas cardíacas del paciento. Esto hace que, aunque al comienzo de la partida nos parezca que pasaremos las pruebas fácilmente, no sea así.

Tendremos que concentrarnos para cumplir con todas las pruebas y llegar al final del juego habiéndolo conseguido.

Si lo miramos fríamente, seguro que si no nos metemos en el tema podemos acabar las pruebas antes, pero os aseguro que es imposible. Tanto mayores, como niños y niñas lo que queremos es ganar, y cuando nos ponen enfrente de otro equipo y este nos supera en alguna prueba, nos ponemos nerviosos e intentamos superarlos como sea.

Opinión del juego Doctor Panic

Pocos juegos más frenéticos conozco o he jugado, es un juego desternillante jugado con niños.

A la hora de desplegar el juego vas a necesitar reservar espacio. Y poner los objetos frágiles a salvo. Y despejar la zona para que nadie se piñe al correr. Y avisar a los vecinos para que no llamen a la policía por los gritos. Porque Doctor Panic es frenético, de esos juegos a los que juegas diez minutos y luego necesitas otros quince para recuperar el aliento y que el corazón te vuelva a latir a un ritmo normal.

Una vez hechos los preparativos, nos podemos poner a jugar. La configuración que aconsejan es ir formando equipos de tres, aunque no he tenido ningún problema adaptándolo a grupos más grandes en los que íbamos alternando roles, porque hay muchas cosas distintas que hacer y todas molan y claro, a ver cómo le cuentas tú a un ejército de chavales de nueve años que empiezan a ver todo el despliegue que no, que cada uno hace una cosa y lo demás es para mirar nada más; mis instintos suicidas, al menos, no llegan al nivel de plantearme hacer eso. Me limito a decir que para cada prueba vamos a tener un jefe distinto y darle al reproductor de cedés, y echarme a un lado.

Y entonces, la explosión: empezamos a escuchar los pitidos que nos dicen que el paciente está regular nada más, y al que le toca hacer de jefe de equipo levanta una carta, la mira y les dice a sus compañeros qué tienen que hacer: qué píldoras poner en cada casilla si hay que recetar medicación, qué electrodo poner en cada parte del torso del paciente, por dónde pasar la lupa para examinarlo, qué antibióticos ponerle en la jeringuilla dependiendo de su altura, peso o grupo sanguíneo, cómo coserle las heridas y en qué orden, qué instrumentos necesitas para llevar a cabo la cirugía necesaria o cómo hay que pasar al paciente por el escáner, y todo esto en doce minutitos.

Es alucinantemente educativa. Sin necesidad de inventarse efectos secundarios ni de estirar la cuerda para autojustificarse, Doctor Panic es un arma de educación masiva en manos de cualquiera que tenga una mínima idea de lo que está haciendo, y sin tener que dejar en ningún momento de ser tremendamente divertido, porque jugar es aprender. Se limita a plantear retos que van a resolverse mediante la coordinación, la psicomotricidad y el desarrollo de las habilidades comunicativas

Una de las experiencias en juegos más inmersivas y divertidas que conozco, Roberto Fraga, que es el autor, nunca decepciona, y esta tampoco es la ocasión.

Aunque el juego cuenta con un montón de componentes y ocupa bastante espacio, es muy fácil de montar y podréis jugar enseguida. Las pruebas son realmente delirantes y os reiréis un montón. No os desesperéis si os cuestan, parecen sencillas pero os sorprenderán. Desde escáneres a preparar inyecciones, coser suturas a preparar la medicación para nuestros pacientes. Os encantará jugar a ser médicos un rato.

 

1 valoración en Doctor Panic

  1. Lupo

    Un juego muy divertido y realmente original. Un juego muy movido genial para echarse unas risas en una quedada con unos cuántos amigos .

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